top of page
  • Negro del icono de Instagram
  • Black Facebook Icon
Buscar

Dejar nuestra casa de 30 años

“Cuando llegamos a la casa donde vivimos, los niños eran chicos. Me acuerdo que el menor salió a dar una vuelta y sintió que se perdió, ¡jaja! Era nuestro gran logro y se sentía como el lugar donde habíamos llegado a la echar raíces.

Los años fueron pasando, los niños creciendo, y las historias ocurriendo. Pasamos la crisis asiática, casi tuvimos que venderla, pero logramos aguantar…

El tiempo pasó rápido y los que eran chicos empezaron a irse de la casa, algunos tuvieron que volver para emprender nuevamente el vuelo.

Mi marido también partió. Fue doloroso verlo sufrir y se sintió tanto su vacío…todavía a veces lo siento, pero otras, también su compañía.

Y aquí me encuentro hoy, vaciando el entre techo, sumergida durante horas en recuerdos que había olvidado que existían.

Hoy me toca partir a mí, y al cerrar la puerta se cierra una etapa de nuestra vida. Pero es el inicio de una nueva en la mía”.


Foto Christian Bowen en Unsplash.



Comentarios


bottom of page