La soledad en la maternidad
- pameladyer0
- 6 jul 2022
- 2 Min. de lectura
Cuando conté que estaba esperando guagua era pura felicidad. En la medida que fueron pasando los meses se iba alimentando de mucha expectativa esto a lo que le han llamado "la dulce espera". Mis amigas me hicieron un baby shower, mi familia y mis compañeras de trabajo me regalaron ropita y juguetes... y ahora sólo faltaba esperar a que llegara la pequeña. Mi pareja estaba feliz, me sentía súper regaloneada.
Pero luego vino el parto, y todo cambió. Mi recuperación fue pésima, me costó mucho acostumbrarme a los horarios de la guagua, no podía más con no dormir y pasé los primeros 3 meses necesitando una noche de descanso POR FAVOR!!! Mi guagua era deliciosa, pero la monotonía del día dando papa, cambiando pañales y siempre rezando para que no se fuera a despertar si yo estaba en la ducha o el baño, se volvía una cotidianeidad difícil de llevar.
Tenía amigas que me decían "pero ándate a un café", "anda a yoga con la guagua"... pero yo necesitaba disfrutar de un momento de paz justamente para poder tomarme el café tranquila o ir a una clase de algo a lo que pudiera estar dedicada y no interrumpida por llanto, caca u hora de tomar a leche.
Y así pasaban los días, salía a pasear en el coche y el resto encerrada en el departamento... uno, y otro y otro... Y la experiencia de la maternidad se empezó a convertir en algo súper solitario.
Así estuve hasta que mi hija creció un poco más, los horarios se le fueron ordenando, y ya sabía cuánto rato tenía para ir y volver después de cada leche y antes de la que venía.
Creo que en ese momento me habría servido tener apoyo psicológico, alguien que me guiara un poco para ver cómo sobrellevar mejor ese período tan duro".
Foto de Alex Pasarelu en Unsplash.






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